21/9/2003
MOMENTO ÍNTIMO CON LOS DEMÁS
O impass entre Gaudí y Cibeles
He abandonado el diario por una larguísima temporada, y a lo mejor es por el
susto que a veces me da releerme y saber que mis pensares están ahí a la
vista de todos... una no es consciente de que lo que hace casi en privado surge
a la luz con tanta impudicia. Y me refiero no solo a este diario, que
escribo yo en mis horas de siesta, sino también las entrevistas que
respondo, a un ser humano, que casualmente lleva en la mano una grabadora
con el botón rojo hundido, el botón reza REC es decir, GRABAR, y que mis
opiniones, de ser humano a ser humano, pasan a ser un titular, o una frase,
que leída, no es lo mismo.
No es lo mismo decirle a los ojos a un periodista de moda, que la moda
española necesita un empujón, mientras ambos estamos ahí metidos en el
meollo dándolo todo, que leer esa frase tumbado en el sofá, que uno supone
que el resto del mundo está tumbado en un sofá, y dicha la frase entonces,
repanchingada, con la mano en alto y moviendo los dedos como diciendo "que
lo hagan otros"... no suena igual.
Si yo pudiera verle la cara a cada uno que me lee mientras me lee, a lo
mejor diría otra cosa, o pensaría distinto. Los discursos cambian según el
interlocutor... y a lo mejor me lo pensaría dos veces.
Digo esto porque a veces siento que me como el mundo, que mi imaginación e
ideas están al poder... probablemente esa sea la manera de llegar a algún
sitio; pero somos seres humanos, y a veces dejo de comerme el mundo y me
siento torpe y atropelladora, y me detengo a intentar mirar a los ojos de
todos los que no conozco, es decir, a vosotros... y por miedo a decir, no digo,
y por miedo a pensar, no pienso. Me honra como ser humano, lo sé. Pero uno
de los pilares del psicoanálisis dice que lo primerito que tenemos que
sacarnos de la cabeza es la idea de gustarle a todo el mundo. Estoy de
acuerdo, pensar lo contrario es tremendamente dañino para sí, y para los
demás.
Sin embargo, así como yo titubeo frente a un diario colgado en una página de
moda escondida en la red, o ante un recuadrito en el apartado de cultura y
espectáculos de un periódico, uno pensaría que los que acaparan las tiradas
enteras día sí y día también de dichos periódicos deberían plantearse ir con
mucho cuidaín, que muchos somos los que leemos.
Visto lo que hay, opto por pensar que hay quienes ni siquiera saben que
existen otros seres humanos y que tenemos ojos, sentimientos, familias,
deseos y sueños. Ignoran que detrás de cada palabra, gesto, acto, acaban
literalmente con la libertad de los demás. Y ya no estoy hablando solo de
ideas y opiniones. Hablo del mundo. Hablo de gente, hablo de respeto, y
sobretodo, hablo de PAZ.
A lo mejor de tanto buscar vida extraterrestre se les ha olvidado, o nunca
han aprendido, que, oh milagro! Hay más vida en este planeta!